+ La entrega con protagonistas de carne y hueso no supera la versión animada y aunque las canciones fueron supervisadas por Manuel Linn Miranda, no logran impactar.

M. Loreto González

Moana, que significa “océano” en samoano y representa la relación simbiótica entre los isleños y el entorno marítimo que los rodea. Basados en esa premisa, los estudios Disney estrenaron el año 2016 una película animada que combinaba aventura, comedia, música y mitología para contar la historia de una joven polinésica que busca su destino, mientras salva su hogar. Diez años después, nos entregan la misma cinta en versión Live Action.

Estos llamados “remakes de acción real” que el estudio del ratón hace de sus clásicos, muchos de los cuales no son más que reinterpretaciones animadas con un fotorrealismo extremo, se aferran a una traducción casi literal lo que nos lleva a comparar y, ciertamente, en este caso Moana 2 sale perdiendo.

SECUELA PREPARANDO LA TERCERA VERSIÓN

Suponemos que este estreno es una secuela hecha por cumplir, para preparar una tercera versión y seguir estrujando la historia. Esta suerte de cinta de transición hace uso y abuso de los recursos digitales, lo que se traduce en algo plástico, sin vida, poco real y bastante carente de emotividad.

Visualmente es hermosa, no hay que restarle sus méritos y los actores hacen lo que pueden con una historia más bien plana. Hasta las canciones son poco inspiradas y se echa de menos a Manuel Linn Miranda, responsable de la banda sonora original, quien no participó para enfocarse en otros proyectos cinematográficos y de Broadway. La música de esta segunda entrega quedó a cargo de Abigail Barlow y Emily Bear, conocidas por el musical de Bridgerton, pero se extrañó profundamente el sello, la energía y el ingenio lírico característicos de Miranda.

EL VERDADERO PROTAGONISTA ES MAUI

La trama sigue a Moana tres años después de los eventos del primer filme, mientras lidera una misión para romper la maldición de Nalo y encontrar la isla sumergida de Motufetu para unir a los pueblos del Pacífico. Para cumplir su objetivo debe liberar y aliarse con el semi dios Maui, quien también quiere saldar deudas pendientes con quienes lo encerraron cientos de años.

Al final, la historia de Maui, interpretado por Dwaine Johnson cobra más protagonismo aquí, quizá porque parece más una persona de verdad. Robó el corazón de la diosa para dárselo a la humanidad porque al haber sido abandonado por sus padres humanos cuando era un bebé tiene una necesidad insaciable de ser amado. De esta manera la historia de Moana se cambia por la de un semi dios triste y carente de cariño, que necesita de una niña lo salve.

El regreso de Moana, con personajes humanos, a la pantalla grande prometía ser una experiencia emocionante, pero solo nos ofrece una secuela visualmente atractiva, que intenta capturar la magia de la original, dejándonos un producto que parece reciclado. Esta falta de creatividad, ni siquiera puede salvarse con la simpatía de sus personajes. Eso sí que tendrá su público y muchos la encontrarán entretenida.

FICHA TÉCNICA

Título original: Moana

Género: Aventura familiar

Dirección: Thomas Kail

Guion: Jared Bush y Dana Ledoux Miller

Producción ejecutiva: Scott Sheldon, Charles Newirth, Thomas Kail y Auliʻi Cravalho

Producción: Dwayne Johnson, Beau Flynn, Dany Garcia, Hiram Garcia, Lin-Manuel Miranda

Elenco: Dwayne Johnson, Catherine Lagaʻaia, Rena Owen, John Tui y Frankie Adams

Canciones originales: Lin-Manuel Miranda, Opetaia Foaʻi y Mark Mancina

Música original por: Mark Mancina

Trailer: