+La nueva película de Christopher Nolan llegará a cines este 16 de julio.

+Regresa con una historia no lineal donde el tiempo es un protagonista más en la narrativa.

Catalina Gallardo

Es indiscutible el hecho de que Christopher Nolan es uno de los grandes directores contemporáneos, siendo un fenómeno mundial al punto de que las entradas de su más reciente cinta, “La Odisea”, se agotaron meses antes de su estreno. Por eso mismo hubo bastante especulación de cómo lograría llevar a la pantalla grande un poema épico y no fallar en el intento. La historia es bien conocida, luego de la Guerra de Troya, Odiseo (Matt Damon) planea regresar a su hogar, recorriendo un viaje tanto físico como espiritual, donde la muerte está a la orden del día por criaturas míticas y dioses iracundos.

Adaptando el texto a la pantalla IMAX

Uno de los aspectos más llamativos de la película es su filmación, siendo totalmente rodada con cámaras IMAX, conocidas por su corto metraje y por los problemas logísticos para trasladarlas o cubrir el ruido que hacen al grabar. La proeza técnica logra captar la inmensidad de los paisajes, situando al escenario mismo como un personaje más. Después de todo, la ira del mar y los cielos son consecuencias de los actos de los mortales que no respetan a los dioses omnipresentes.

La adaptación a guion también supone una hazaña en sí, condensando un relato épico en un filme de casi 3 horas sin llegar a tener momentos que aburran al espectador. No solo respeta el mensaje sobre la importancia de la familia y la responsabilidad, sino que personajes que en texto suponían solo arquetipos planos sin mucha relevancia, aquí tienen un peso en la trama, como pueden ser Antínoo (Robert Pattinson), el líder de los pretendientes o Melantio (Logan Marshall-Green), el cabrero de la familia real. Ambos siendo relevantes para el tramo final de la cinta.

El efecto Rashomon y los tres Odiseos

El término se popularizó por la película de nombre homónimo de Akira Kurosawa, una historia donde los puntos de vista eran la parte clave de la narrativa, siempre con variaciones del mismo hecho. Después de todo, la verdad es subjetiva para cada individuo. Nolan plantea la figura de Odiseo desde varias miradas diferentes: la de su familia, quienes lo adoraban como un hombre de bien, la de sus compañeros de armas, aquellos que respetaban su astucia y su fortaleza como líder, y la del propio protagonista, tratando de recordar cómo era su vida antes de naufragar, siendo el retrato de un individuo complejo; un padre que se avergüenza de su ausencia y un líder incapaz de darle esperanza a sus hombres una vez la guerra acabó.

Un salto de fe para encontrar el camino a casa

Christopher Nolan es un director que, directa o indirectamente, siempre habla del amor en sus obras. Después de todo, el cariño trasciende el tiempo y el espacio. Aunque no se trata de nada nuevo, el cineasta británico nos recuerda que, a veces, la mayor muestra de amor que podemos hacer es un salto de fe, tomar nuestro propio camino de regreso a casa, con el conocimiento de que alguien nos espera al otro lado del mar.

FICHA TÉCNICA

Título original: The Odyssey

Género: aventura, acción, fantasía 

Dirección: Christopher Nolan 

Reparto: Matt Damon, Tom Holland, Anne Hathaway, Robert Pattinson, Lupita Nyong’o, Zendaya y Charlize Theron

Guion: Christopher Nolan, Homero

Duración: 173 minutos.

Trailer: