+ Las tres películas y una serie con 5 temporadas, creadas por Julian Fellowes, llegaron a su fin con casi todos sus protagonistas y un gran homenaje a Maggie Smith, la gran dama del cine inglés que falleció el 2024.


María Loreto González

Hay un dicho que dice: todo lo bueno tiene su fin y en el caso de esta película cobra especial valor porque su creador y guionista Jullian Fellowes, se reveló al mundo como un excelente contador de historias de época, con escenarios suntuosos, personajes atractivos y una gran característica, ir intercalando las historias secundarias de manera que todas y cada una nos parecen atractivas, aunque no necesariamente emocionantes. Para lograr este objetivo, mueve los hilos argumentales ágilmente para sorprendernos con escenas y giros inesperados de comienzo a fin. Una maravilla. Downton Abbey se estrenó como una exitosa serie el año 2015, conquistando en especial al público femenino y a los críticos, durante 5 temporadas. Cuando terminó se estrenaron dos películas “Downton Abbey” en 2019 y “Dowton Abbey: Una Nueva Era”. Y para cerrar la historia, la familia Crawley y su personal deberán afrontar nuevos desafíos, a través de grandes e importantes cambios, mientras entran a la década de 1930.

UN DIVORCIO ESCANDALOSO


Para empezar, Mary (Michelle Dokery) se ve envuelta en un escándalo público cuando se filtra a la prensa su divorcio de Henry Talbot. Los Crawley están pasando una temporada en su casa de Londres y asisten a una fiesta de gala donde no solo se reúne la aristocracia, sino que los invitados de honor son los príncipes de Gales. La protagonista llega con un despampanante vestido rojo y los paparazzi casi no la dejan entrar. Cuando la distinguida dueña de casa se entera del escándalo, literalmente la echa porque llegarán sus altezas, dejando claro que Mary, desde ese momento, es una paria dentro de la elite inglesa y que estamos frente a la condena social que la aun rígida alta sociedad británica hace sentir sobre la familia en forma de aislamiento completo.
Por otra parte, los Crawley enfrentan problemas financieros producto de los grandes gastos de mantención de las enormes residencias y propiedades que poseen. Esta situación se agudiza cuando llega el “tío de América”, Harold, interpretado por un siempre carismático Paul Giamatti, hermano de Cora y quien les informa que ha perdido casi todo el dinero heredado por ambos, debido a la gran depresión del año 29 y a malos negocios. Harold viene acompañado por una especie de socio comercial y amigo, aunque en rigor no es más que un estafador:
Gus Sambrook (Alessandro Nivola), quien seduce a Mary y pone una cuota diferente en la película.

CAMBIO DE LIDERAZGO EN LA FAMILIA


Sin embargo, los cambios son muchos porque los Crawley se adaptarán a los nuevos tiempos, vendiendo la gran casa de Londres y buscando un departamento para vivir. El patriarca en tanto, Robert Crawley (Hugh Bonneville), finalmente vencerá sus prejuicios y designará a Mary como su heredera y continuadora del liderazgo familiar guiándolos hacia el futuro.
“Downton Abbey: El gran final” es una película fácil de ver, con dramas simples y resueltos con elegancia. Como siempre, posee una excelente escenografía y un vestuario que maravilla a cualquiera El resto de los protagonistas, todo el elenco original, evoluciona con los tiempos y continua con su vida. De esta manera se cierra un viaje algo nostálgico y emotivo para los que son fieles seguidores de la serie. Quienes no la han visto, igualmente la disfrutarán y entenderán la trama ypasarán un buen rato viéndola.
No puedo dejar de destacar que Julian Fellows es un maestro en crear diálogos muy buenos, llenos de humor irónico e inteligente. Y lo bueno es que esta última entrega mantiene el estilo que caracteriza a la serie, con toda su elegancia y los dramas de la familia Crawley y su fiel personal. Advierto que la secuencia final es entrañablemente emotiva, hasta las lágrimas.

FICHA TÉCNICA
Título Original: Downton Abbey: The Grand Finale.
Género: Drama histórico.
Director: Simon Curtis.
Guionista: Julian Fellowes.
Compositor: John Lunn.
Fotografía: Ben Smithard.
Reparto: Michelle Dockery, Hugh Bonneville, Paul Giamatti, Laura Carmichael, Jim
Carter, Brendan Coyle, Elizabeth McGovern, Simon Russell Beale, Joely
Richardson.
Duración: 123 minutos.