+ Después de varios intentos fallidos, el director de “Weapons” logra encauzar este clásico del cine terror.

+El filme es una propuesta libre del videojuego, que se caracteriza por el ritmo y el humor, además de zombies poco convencionales.

Benjamín Quinteros

“Resident Evil: Noche cero” es el más claro ejemplo de que la decimoquinta versión fue la vencida y el responsable es Zach Cregger, uno de los directores más reconocidos del cine terror después de dinamizar el género con “La Noche De La Desaparición”, “Barbarian” y “Weapons”.

La saga cinematográfica de Resident Evil, basada en un videojuego lanzado hace 30 años, logró dejar atrás siete películas de acción real, un intento fallido del mismísimo padre del cine zombie, George A. Romero; cuatro películas de animación y dos series. Las cintas más conocidas fueron las seis que protagonizó Milla Jovovich, cada una más terrible que la anterior, que comenzaron como una adaptación apenas reconocible de un popular videojuego y terminaron convertidas en una sucesión horrorosa de piruetas, motocicletas, clones, cámaras lentas y explosiones. Alice, la heroína, adquirió poderes casi sobrenaturales mientras el terror claustrofóbico de los videojuegos fue reemplazado por una fantasía de acción pirotécnica.

El nuevo protagonista de la saga es Bryan (Austin Abrams) actor de Euphoria y The Walking Dead, quien es un repartidor de órganos para trasplantes, que acepta realizar una última entrega en Raccoon City porque le pagarán el doble de dinero. En el trayecto, durante una tormenta de nieve, en un automóvil sin cadenas por una carretera congelada, atropella accidentalmente a una mujer que aparece de repente. Intenta auxiliarla y empieza una espiral de extraños sucesos paranormales que tienen como principal objetivo llegar al hospital de la ciudad en una carrera nocturna contra infectados, mutaciones y criaturas difíciles de clasificar.

Este singular mensajero ya muestra una característica que no habíamos visto: carece de entrenamiento, fuerza extraordinaria y elegancia para empuñar un arma. Es un muchacho común que intenta comportarse correctamente y suele empeorar cada situación. Pasa de la confianza injustificada al pánico, maldice, se queja de sus calcetines mojados y dispara como alguien que apenas está aprendiendo a usar los controles de un videojuego. Su vulnerabilidad devuelve el riesgo a una franquicia que llevaba demasiado tiempo confiando en héroes invencibles.

Los infectados, por otro lado, distan mucho del zombie convencional. Sus cuerpos se abren, se deforman y desarrollan formas que parecen salidas de una pesadilla de terror. Son asquerosos, vemos fluidos de todo tipo en primer plano, mientras que los pocos sobrevivientes humanos transmiten un carisma y humor sumamente dinámico. Esta es una de las principales diferencias con las anteriores adaptaciones de Resident Evil, ya que esta nueva visión está más apegada a una realidad consciente, los personajes reaccionan como personas comunes a las situaciones extremas, aportando un sentido de supervivencia con el que la audiencia conecta de inmediato.

UNA ADAPTACIÓN DISTINTA, DIFERENTE DE LOS VIDEOJUEGOS ORIGINALES

El aspecto que más llamará la atención es la distancia que toma el director con la trama de los videojuegos originales de Capcom. En lugar de adaptar fielmente la historia o a los personajes emblemáticos como Leon S. Kennedy o Claire Redfield, la cinta opta por contar una narrativa original con un símil común que es una Raccoon City sumida en la infección. Aunque capta a duras penas la esencia del videojuego, el manejo de recursos, el humor, y la constante sensación de peligro, pegarán al espectador con una experiencia más que dinámica.

“Resident Evil: Noche Cero”, se posiciona como una de las propuestas de terror y, porque no decirlo, humor más sólidas y extrovertidas de los últimos años. Es una reinvención vibrante que prioriza la experiencia visual y la adrenalina pura, ofreciendo un espectáculo original que funciona tanto para los amantes del género como para una nueva generación de espectadores. La diferencia está en el ritmo y el humor. Cregger prefiere la velocidad de una atracción mecánica y combina la amenaza con un humor negro nacido de la ineptitud de Bryan.

El filme es una versión libre que refleja a la perfección tanto el espíritu de ‘Resident Evil’ como el de sus videojuegos. Esta nueva entrega es sangrienta, repugnante y tremendamente divertida. El único problema es que el final se sacrifica el terror acumulado por un espectáculo parafernálico, aunque nunca pierde su impronta. Es la adaptación que los verdaderos fanáticos llevaban años esperando, con pocas balas en el cargador y demasiadas criaturas poco convencionales.

FICHA TÉCNICA

Título original: Resident Evil: Noche cero

Género           Ciencia ficción y terror

Director: Zach Cregger

Elenco principal: Austin Abrams, Paul Walter Hauser, Zach Cherry, Kali Reis y Johnno Wilson

Guion: Zach Cregger, Shay Hatten

Fotografía: Dariusz Wolski

Trailer: