+Esta nueva entrega del actor Jason Statham parece que está agotando el tema de la acción, los muertos por docenas y el héroe que debe reivindicarse

M. Loreto González M.

Jason Statham as Cole Reed and Annabelle Wallis as Angie Ellis in Mutiny. Photo Credit: Dan Smith/Lionsgate

Jason Statham es un género de películas en sí y cada entrega es una demostración más de balazos al por mayor, muertos por docenas, violencia, peleas y argumentos simples, pero efectistas que siempre apuntan al héroe incomprendido, alejado del mundo, que debe salir a reivindicarse o ayudar a alguna víctima en apuros.

“Código Venganza” no es la excepción, pero tiene un problema argumental demasiado obvio que, de cierta manera, rompe ese carisma que le impregna el actor a sus producciones. Ni siquiera un escenario poco común hasta el momento en sus películas: un gran barco de carga, logra mejorar el resultado.

Jason Statham as Cole Reed and Annabelle Wallis as Angie Ellis in Mutiny. Photo Credit: Dan Smith/Lionsgate

PUDO SER BASTANTE ENTRETENIDA, PERO….

Dirigida por Jean-François Richet, quien es responsable de películas de acción medianamente exitosas como “Alerta extrema” con Gerard Butler y “Sangre de mi sangre” con Mel Gibson, “Código Venganza” nos presenta una historia que pudo ser mucho más entretenida y contundente porque apunta a un entramado empresarial, policial y hasta social, pero que sucumbe ante lo cliché.

Statham es Cole Reed, el guardaespaldas de un empresario tailandés dueño de una flota de buques de carga. Su jefe, Tibu Campallo (Ramon Tikaram), está intentando vender la compañía cuando, a la salida de un evento, el auto en el que ambos viajan es emboscado y el hombre, asesinado. Cole descubre que la policía está involucrada en el crimen y que uno de los culpables escapará en uno de los barcos de la compañía.

Jason Statham as Cole Reed in Mutiny. Photo Credit: Dan Smith/Lionsgate

Como nuestro protagonista es muy parecido al sicario, toma su lugar y se cuela en el barco, el Artemis, para tratar de vengar a su jefe. Paralelamente, la policía informa por todos los medios de comunicación que Cole es el culpable del asesinato, por lo que debe huir y evitar que lo descubran.

Entre containers y pasillos laberínticos, Statham deberá enfrentarse a un grupo de mercenarios dirigidos por el capitán del barco, llamado Marko (Roland Møller), con pinta de pocos amigos y para variar es ucraniano. Usando la venganza como motor de lucha, encuentra una inesperada aliada y potencial problema a resolver: Angie (Annabelle Wallis), una mujer enviada por la compañía que no sabe nada de los negocios oscuros y secretos que se manejan allí. A este escenario se agrega una embarcación militar estadounidense, que navega por los alrededores. 

ESCENAS DE ACCIÓN RUTINARIAS Y POCO ORIGINALES

En este claustrofóbico campo de batalla se desarrolla una cacería tipo al gato y al ratón, pero si esperan una historia con giros ingeniosos, villanos de peso o secuencias de acción verdaderamente memorables, se encontrarán con una propuesta automatizada, casi robótica, que se queda corta frente a los mejores trabajos del actor.

La gran mayoría de las secuencias de acción terminan sintiéndose rutinarias y carentes de originalidad. Ni siquiera aparece el humor de Statham que siempre da un toque a sus filmes. Los diálogos acartonados y genéricos transmiten esa sensación mecánica y poco natural. Finamente, ni siquiera el villano está a la altura del género porque nunca se transforma en una amenaza memorable o imponente.

En resumen, ni siquiera los que somos fans de Jason Statham saldremos con una sonrisa. Tengo la impresión de que el género está un poquito agotado o bien los guionistas perdieron la capacidad creativa. Y tanta fe le tiene la producción a la película, que ya anunció que en dos semanas más se estrenará en el streaming. Sin comentarios.

FICHA TÉCNICA

Título original: Mutiny (Código: Venganza)

Género: Acción / Thriller

Dirección: Jean-François Richet

Reparto: Jason Statham, Annabelle Wallis, Arnas Fedaravicius, Adrian Lester, Roland Møller, Chaneil Kular, Lee Charles, Tom Christian, Steven Blades, Jason Wong, Ben Cartwright, Rumi Sutton

Guion: Lindsay Michel y J.P. Davis

Producción: Marc Butan y Jason Statham

Duración: 96 minutos