+El director italiano de origen turco, Ferzan Özpetek, nos entrega esta película dentro de otra película con un notable elenco femenino.
+El nostálgico homenaje a las sastrerías cinematográficas incluye los vestuarios de películas emblemáticas del cine italiano
M. Loreto González

Con dos años de retraso llega a nuestro país esta notable película del aclamado director italiano de origen turco, Ferzan Özpetek, responsable de “El baño turco”, “El Hada Ignorante” y “La Diosa Fortuna”, quien homenajea con una mirada nostálgica uno de los oficios invisibles del cine: la sastrería de los años setenta en Roma, con una especial dedicatoria a las divas del cine italiano: Virna Lisi, Mariangela Melato y Mónica Vitti, tres actrices con quienes al realizador le hubiera gustado trabajar
Como se trata de una película dentro de otra, la cinta tiene dos planos narrativos. Por un lado, un director convoca a sus actrices favoritas para invitarlas a participar en su próximo proyecto y para ello les entrega el guion para que lo lean; y, por otro lado, nos enfrentamos a un relato ambientado en los años 70 en una prestigiosa casa de alta costura dirigida por dos hermanas y la historia personal de cada una de las diversas mujeres que trabajan en el lugar.

UN ELENCO FEMENINO DE LUJO
El taller de costura se llama “Canova”, por el apellido de las dueñas: la temperamental Alberta (Luisa Ranieri), la fundadora, quien estudió diseño de modas en París y trabajó con Balenciaga; y su mano derecha, la hermana menor Gabriella (Jasmine Trinca), quien tiene un problema con el alcohol ya que no ha logrado recuperarse de la prematura muerte de su hija.
En la sastrería trabajan muchas mujeres y el filme va mostrando las historias de vida de cada una de ellas, reflexionando sobre diversos temas como el duelo, el machismo, la violencia de género, la vocación, la creación artística, los amores imposibles, las madres solteras que deben ser el único sustento de su hogar, la sonoridad mujeril, el trabajo en equipo, la hermandad y por sobre todo la amistad.

UN ARTE INVISIBLE PARA UN VESTUARIO CON HISTORIA
El contexto de este relato es el vestuario que deben hacer para dos películas y una ópera, lo que convierte esta obra en un homenaje para aquellos que realizan arte detrás de las cámaras y que en ocasiones carecen del reconocimiento que merecen. Además, es también una valoración al enorme trabajo artesanal que lleva cada pieza de vestuario, un bello oficio que quizás esté desapareciendo. En este sentido, el filme tiene como gran valor agregado que nos muestra, por ejemplo, los trajes originales de películas de Luchino Visconti que vistieron Claudia Cardinale en El Gatopardo (1963) y Romy Schneider en La pasión de un rey (1973).
El título de la película “Diamantes” es una metáfora que representa a las protagonistas del relato, porque son valiosas como un diamante y cada una de ellas posee la fuerza y potencia de “un diamante en bruto”. Por lo mismo, Özpetek convocó a muchas actrices con quienes trabajó a lo largo de su carrera, a quienes aprecia y admira profesionalmente, por lo tanto, es doble homenaje.
“Diamanti” es una joya imperdible para los amantes del cine de autor, con un despliegue de vestuarios estéticamente hermosos y grandes historias humanas. Un regalo para quienes saben disfrutar del séptimo arte.

FICHA TÉCNICA
Título original: Diamanti
Género: Drama
Dirección: Ferzan Özpetek
Reparto: Luisa Ranieri, Jasmine Trinca, Stefano Accorsi, Luca Barbarossa, Sara Bosi, Loredana Cannata y Geppi Cucciari.
Guion: Gianni Romoli y Ferzan Özpetek (con colaboración de Elisa Casseri y Carlotta Corradi)
Producción: Marco Belardi y Tilde Corsi.
Música: Giuliano Taviani y Carmelo Travia.
Fotografía: Gianfilippo Corticelli.
Duración: 135 minutos
