+Un thriller psicológico basado en el exitoso libro del mismo nombre, protagonizado por dos reconocidas actrices: Amanda Seyfried y Sidney Sweeney.

+ El primer estreno del año logra mantener la expectativa logrando sorprender un giro inesperado

Elizabeth Salazar

M. Loreto González

Llegó al cine el fenómeno literario que conquistó a millones de lectores: el libro del mismo nombre de la autora Freida McFadden, que narra la historia de Milie (Sydney Sweeney), una mujer que encuentra la oportunidad de reinventarse cuando entra a trabajar en la casa de una familia perfecta, integrada por Nina (Amanda Seyfried) y Andrew (Brandon Sklenar). Pero, lo que parece el trabajo ideal pronto se convierte en un oscuro laberinto de secretos, engaños y obsesiones que pondrán a prueba su cordura… y su vida.

“La empleada” dirigida por Paul Feig comienza cuando Millie, una chica con un pasado delictual y que vive en su auto, necesita urgente conseguir empleo por sus temas legales. Y lo consigue como empleada puertas adentro en la lujosa casa de los Winchester, una familia compuesta por Nina, su marido Andrew y la pequeña Cece (Indiana Elle). Al principio parece ser un ambiente soñado, donde todo es perfecto, pero muy pronto la dueña de casa comienza a mostrarse como una mujer totalmente desequilibrada, convirtiendo a su entorno en víctimas permanentes de sus cambios de humor y arranques que rayan en la locura.

HAY CLARAS DIFERENCIAS ENTRE EL LIBRO Y EL FILME

La película entra en una dinámica marcada por la desigualdad del poder y el control que ejerce la dueña de casa sobre su empleada, donde cada gesto cotidiano está cargado de una violencia latente. El contrapunto es la casa, una mansión amplia y prolija, que en realidad se convierte en un espacio hostil, incómodo, con personajes algo detestables como la madre del protagonista y un misterioso jardinero que nunca logra un buen desarrollo, al contrario de lo que ocurre en el libro.

En este punto, el director tiene sus diferencias con la obra literaria ya que en el filme todo es demasiado obvio. Las escenas de supuesto desequilibrio mental de la mujer son demasiado exageradas, el clima es muy enrarecido, es como mucho de todo a diferencia del libro donde todo es sutil, más proclive a que el lector saque sus conclusiones y lentamente se le lleve al climax. En la película es todo altiro, como “lleguemos pronto al desenlace”.

MÁS IMPACTO QUE CREDIBILIDAD, PERO ENTRETIENE

Incluso, que Millie encuentre en Andrew un apoyo para seguir adelante, ya que necesita mantenerse en el empleo por su libertad condicional, es bien cliclé. La atracción sexual y las escenas de desnudo y sexo explícito dan la impresión de querer impactar, más que mostrar un desarrollo lógico y lineal

En fin, es un thriller psicológico donde las apariencias son muy importantes, con un guion que solo en la segunda mitad logra ir sorprendiendo, cuando tenemos toda la información de lo que realmente está ocurriendo en esta casa tan perfecta. Tiene buenas actuaciones, en especial Brando Sklenar que sorprende con un personaje muy diferente a lo que le habíamos visto. Igualmente, sus protagonistas Sydney Sweeney y Amanda Seyfried, interpretan a mujeres que parecen ser muy opuestas entre ellas…, aunque las apariencias engañan.

“La empleada” es entretenida gracias a su ritmo sostenido de provocación constante y una narrativa que privilegia el impacto antes que la credibilidad. No pretendan encontrar una reflexión profunda sobre clase o género, aunque dichos temas se visualicen como superficie narrativa, pero hay ambición, obsesiones y romance lo que logra mantener intrigado al espectador.

FICHA TÉCNICA

Título original: The Housemaid

Género: thriller psicológico, suspenso

Dirección: Paul Feig

Reparto: Sidney Sweeney, Amanda Seyfried, Brandon Sklenar, Indiana Elle, Michele Morrone, Elizabeth Perkins.

Guion: Rebecca Sonnenshine, basado en la novela homónima de Freida McFadden

Duración: 131 minutos

Trailer: